Dr. Victorio Bezzechi, médico infectólogo del Hospital Rawson.
¿Cuándo fue la primera vez que atendieron un caso de embarazo con VIH?
En este hospital se hizo el primer parto por cesárea en el año 1988. En ese momento nadie sabía qué hacer, qué medidas tomar porque era una enfermedad que se conocía hace muy pocos años y de la que no se tenía mucha información de cuáles eran las formas de contagio. Tampoco se conocía la transmisión vertical o de madre a hijo, eso vino mucho tiempo después cuando comenzaron a aparecer los niños con SIDA.
La mujer en esta enfermedad entró a través de los bisexuales. El crecimiento de la epidemia fue dentro de los grupos de homosexuales, algunos de ellos eran bisexuales y de ese modo entró la mujer dentro del VIH/SIDA. A través de la mujer entraron los niños en la enfermedad.
Hoy, estadísticamente, de las infecciones por VIH/SIDA, el 75% son por relaciones sexuales; y el 25% por intervención de la sangre, de ese 25% el 24% son por drogadictos endovenosos (por compartir jeringas o agujas) y el 1% restante son por transfusiones sanguíneas. Del 75% el mayor porcentaje hoy por heterosexuales y no de homosexuales. El por qué de ese bajo porcentaje de contagio entre homosexuales es porque se cuidan ellos y cuidan al otro que no es VIH positivo. Por ejemplo: en el caso de un accidente de tránsito en el que se atropella a un homosexual, esa persona te va a decir “no me toques porque soy portador de VIH”. Eso quiere decir que el homosexual te cuida, lo hacen porque están muy interiorizados con la enfermedad y saben cuáles son los riesgos para quienes no poseen VIH. En el caso del drogadicto y el travestido, que entró en el SIDA por su conducta de travesti o de drogadicto, a ese no le va a importar si te contagia o no. Ese tipo de personas no te van a decir que son VIH positivo porque no les interesa cuidar al otro.
Cuando ustedes reciben pacientes con VIH ¿Qué tipo de medidas se toman en un principio?
Generalmente hay algunos que lo descubren en el transcurso de una enfermedad, hay otros que son pacientes que tienen actitudes homosexuales y que se controlan periódicamente porque por ahí pueden haber tenido relaciones sexuales sin protección.
Hasta ahora no hay ningún caso en la literatura de que la infección haya venido por otra cosa que no sea la relación sexual sin protección. No has SIDA por el beso, no hay SIDA por la picadura de un mosquito, no hay SIDA por el cepillo de dientes ni por la maquinita de afeitar. Independientemente de cada parte del líquido corporal, llámese semen, leche materna, fluidos corporales como la lagrima, la saliva, fluidos vaginales, anales, penianos; todos esos líquidos corporales tienen presencia del virus, nada más que el inoculo (cantidad que se inyecta para infectar) es muy pequeño, entonces el riesgo de infección en ese caso existe pero es menor que en el caso de un inoculo grande. Difiere si la persona que contagia está con o sin tratamiento, si tenía una carga viral alta o baja. Todos estos son factores que influyen en los índices de infección. Es más fácil que se infecte la mujer del hombre, que el hombre de la mujer; esto sucede por las características anatómicas y por las características de la relación sexual (el hombre penetra, eyacula y se retira; en el caso de la mujer, el semen está mucho más tiempo en contacto con la mucosa vaginal que en el caso del hombre).
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